La meditación para adelgazar, ¿Por qué funciona?

El objetivo de hoy es explicaros por qué la meditación para adelgazar sí sirve e incluso mucho más de lo que pudieras llegar a imaginar en un principio.

La meditación para adelgazar, ¿Por qué funciona?

Lo primero que habría que decir sobre la meditación enfocada a adelgazar, es que la mente influye de manera directa no solo en nuestro peso, sino en todas las reacciones que se puedan producir en nuestro cuerpo.

Antes de disponerse a realizar una dieta, sea cual sea o a tomar algún producto milagroso para bajar de peso o de pensar en apuntarse a un gimnasio para quitarse esos kilos de más, habría que trabajar la mente.

Una de las formas de hacerlo es practicando la meditación, que por un lado reducirá el nivel de estrés de las persona y su ansiedad, lo cual es importantísimo para adelgazar y por otro nos permitirá tener un enfoque más claro de como lograr nuestro objetivo al mismo tiempo que mejorara nuestro autoestima.

No decimos que la alimentación o el ejercicio físico no sean importante, sino que lo más importante de todo es tener la mente bien adiestrada para poder conseguir nuestras metas.

Está demostrado que las personas que tienen el estrés bien controlado, tienen muchas más facilidad para poder ganar o subir peso a su antojo que las que tienen niveles de estrés muy elevados, las cuales muchas veces ganan pero a pesar de comer poca cantidad de comida.

La meditación para adelgazar además se puede realizar de forma guiada, utilizando nuestra propia voz como fondo de la música a modo de mensaje subliminal. Con esto escucharemos mientras meditamos afirmaciones positivas que tengan que ver con la pérdida de peso, con nuestra meta.

Pero si bien es cierto que ya hay meditaciones guidas para adelgazar o que nosotros mismos podemos grabar nuestro propio audio subliminal, esta es una forma más de utilizar la meditación, pero la meditación clásica ya de por sí hará que la persona se encuentre mucho más motivada, tranquila y calmada para poder conseguir el objetivo.

En realidad para empezar no son necesarios más de 5 minutos por la mañana y otros 5 minutos por la tarde y cuando veamos que nos va costando menos no pensar en nada (que de eso se trata la meditación), entonces podemos ir doblando el tiempo a 10 minutos, después hacer 15, después 20 y después 30.

Los resultados pasados a penas unos días ya se harán notar, nuestro estrés y ansiedad irán disminuyendo, hasta que descubramos lo maravilloso que puede resultar la meditación e incluso para adelgazar.

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